No debe de ser, como dicen, el AMOR tan importante para la vida porque a AMY WINEHOUSE no le llegó el de millones de personas que amaron su música y quién sabe si a ella.
Había nacido el 14 SEPTIEMBRE 1983 y el 23 JULIO 2011, AMY WINEHOUSE ha muerto. A pesar de la noticia, el impacto de una muerte intuida. De nuevo, veintisiete años (como Jimi Hendrix, Janis Joplin o Jim Morrison) legan a la historia de la música un repertorio de esencias breves y un tesoro al alcance de infinitas generaciones. AMY WINEHOUSE no supo vivir la vida del siglo XXI y la melodía rabiosa de su garganta tradujo con las simetrías de la belleza sus desmanes disfrazados por una sensualidad atormentada. Dos discos en el mercado y un tercero póstumo son la herencia de una diva de barrio que tocó la fama y merodeó los escenarios sin gozar de la piel de las estrellas.
Desde hoy rezará ya un lienzo con haces brillantes para que, si lo desean, recuerden sus desvaríos eróticos o sus excesos sociales, su expediente maldito o su alcohol en vena, su peinado inhiesto o sus labios abiertos, una imagen en Belgrado o una imagen de su matrimonio, su rostro dormido o su lengua ofreciéndosela al mundo con gesto de desagravio. Rezará, para quien lo desee también, el ejercicio de la libertad y los deseos del arte, el arco de la música y el sonido más bello de la naturaleza, la obra de los hombres y la herencia del artista, los márgenes de la locura y los límites desconocidos en donde únicamente crean los que apenas creen. Rezará al unísono otro espacio en donde los seres humanos conseguirán diferenciar entre la cotidianeidad de la vida y la eternidad del arte, lo cual significará siempre ser lo que hicimos y nunca lo que fuimos. AMY WINEHOUSE vivirá siempre gracias solamente a ella.
[Una interpretación maravillosa para una canción infinita]
> YOU KNOW I'M NO GOOD <

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