Translate

domingo, 3 de abril de 2022

TRES DE ABRIL



Una fecha marcada en cada calendario anual de esta vida, tan personal, tan acentuada por la presencia visible e invisible de mi querida madre. Hoy, como cada año, confieso ser cautivo de tu amor. Nunca pude cerrar la puerta. Jamás quise cerrarla. El amor carece de mentiras. Las lágrimas, cuando son como fueron, no se olvidan. Nos sellaron para siempre, mamá. Tu llanto frente a una ventana de un hospital militar fue la primera imagen que mis ojos pudieron diferenciar, comatoso, en medio del caos. Entonces, tu soledad. Entonces, nosotros. Entonces, ya había nacido un arrebatador sentimiento de compañía, unión y comprensión entre nosotros. No morirá. Aún, las lágrimas. Hoy, más que anoche. Mama, cariño mío.