Desde el suelo, se repasaron sus pasos como recurso y como fórmula para retroceder y avanzar al unísono. Atrás aún está de frente. Un reloj se abrasa entre las horas que vieron transcurrir sus ojos mientras el tiempo, ahora, late cansado. Al candor que suscita su presencia, se añaden colores de uñas pintadas en forma de secuencias de amor y bienvenida a quien visite su hogar. En carne viva, los recuerdos son solo uno y el escozor tiene más de dos brazos. Siempre sobrecogerá retroceder hasta dónde llegó esta voluntad por su defensa y atención.
Comida caliente, cuchara, ajo y pimentón. Lágrimas desconocidas en luna nueva y luna llena al unísono. Cariño mío, tanto amor, tanta bondad, tanta paciencia, tanta ingratitud, tanta calidez, tanta generosidad, tanta hospitalidad. Orden, olor a café y a sábanas limpias. Disponibilidad, humor y memoria. Pan y chocolate, chorizo y jamón. Recuerdo de instantes XXL descritos en versalita a lo largo de una vida. Tu vida, mi vida, espejo cóncavo y convexo. Beso, pureza y entraña. Baile, copla y realismo. Humildad, feminidad y perfume. Entrega, paladar y rojo. Sentido común, sensatez y sencillez. Paz, inteligencia y honradez. Limpieza, sombra y refugio. Tres de abril. Paciencia, naturalidad y carcajada. Educación, palabra y ser humano.
Mujer. Hija. Hermana. Tía. Sobrina. Abuela. Amiga. Clienta. Costurera. Vecina. Conocida. Compañera. Lechera. Eugenia. Toñín. Madre. Madre. Madre. Madre. Tu madre. De tu mano hasta el último aliento. De tu mano hasta el último. De tu mano hasta. De tu mano. De.
Madre del alma mía. Ya.
Cálido y muy emotivo. Desborda amor y admiración. Besos allá dónde este
ResponderEliminarGracias, CdH
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